Culminó un nuevo ciclo de la Cátedra de
Judaísmo en la Universidad Católica. Para analizar lo logrado, las expectativas
superadas y el significado de estar concluyendo hoy el décimo cuarto año de la
Cátedra Permanente de Judaísmo en la Universidad Católica, conversamos con
Pedro Gaudiano, Director del Área Ciencias de la Religión y con Nisso Acher,
director de la Cátedra. La sub-Directora, es la Esc. Sylvia Goldstein.
Es un gusto volver a conversar con ustedes y
volver a hacerlo juntos. Y es un gusto no solamente por un tema de amistad y
cercanía, sino también por el creciente éxito de la cátedra, que está
culminando ahora un nuevo ciclo. ¿Cómo resumirían ustedes lo que se ha hecho
este año?
Pedro Gaudiano: Siento una gran alegría al
constatar cómo la Cátedra Permanente de Judaísmo se sigue consolidando cada vez
más. Como vos sabés, esta Cátedra es un emprendimiento académico conjunto entre
la Universidad Católica del Uruguay y el Comité Central Israelita del Uruguay,
y cuenta con el apoyo de la Confraternidad Judeo Cristiana del Uruguay. Cabe
destacar que la actual Comisión Directiva de la Confraternidad cuenta entre sus
miembros con la Esc. Sylvia Goldstein, que es la Subdirectora de nuestra
Cátedra de Judaísmo.
El curso de este año fue inaugurado por el
Arzobispo de Montevideo y Gran Canciller de la Universidad Católica, el
Cardenal Daniel Sturla, y se cerrará con la presencia del Presidente del Comité
Central Israelita, el Sr. Sergio Gorzy. Este Curso 2015 ha consolidado aún más
la Cátedra como un verdadero puente entre judíos y cristianos.
Nisso Acher: La Cátedra de Judaísmo cumple
este año su decimocuarta versión. Es un proceso continuo de superación y
aprendizaje, tanto para los alumnos, como para docentes y la dirección de la
misma. Hemos perfeccionado los métodos de enseñanza, definido más rigurosamente
los temas, seleccionando los mejores docentes y brindando la más variada
cantidad de aspectos. Tenemos la impresión que la curva ascendente de
especialización es una tendencia fuerte que tiende a perdurar en los próximos
años.
¿En qué ha aportado?¿Cuáles han sido las
temáticas abordadas? Este año creo han sido más variadas que los anteriores.
P. G: El Curso 2015 trató sobre «La
creatividad judía a través de las generaciones». Quisimos brindar como un
compendio de la creatividad judía en todos los tiempos. El punto de partida fue
el Tanaj, con la creación del universo como inicio de la actividad creadora, y
culminó con los Start-up en Israel que hoy, con todos los avances de la
investigación y la tecnología, están creando nuevas realidades para el mundo
actual. A lo largo del curso expertos disertantes fueron presentando diversas
facetas de la creatividad judía, a través de temas como el Talmud, la Diáspora
Judía como estrategia de supervivencia, Maimónides, Kabalá y Misticismo judío,
Kashrut (normas alimentarias) y Cocina judía, Jasidismo (Pietismo judío),
Haskalá (Iluminismo judío), Literatura en Idish, Filosofía judía moderna,
premios Nobel, Sionismo. Quisiera mencionar de manera particular la presencia
del Padre Ocaña, que aceptó venir especialmente desde Corrientes (Argentina),
para brindar dos excelentes clases sobre la Filosofía judía moderna, destacando
sobre todo el aporte de Martin Buber.
N.A: En este año que fenece, se han agregado
varios elementos que constituyen características relevantes. Yo destacaría que
hemos ingresado en el elenco docente figuras jóvenes que han aportado una
visión fresca y acorde al tiempo que vivimos. Además, han participado varios
docentes cristianos proporcionando una perspectiva más rica de los temas judíos
fuertemente entroncados con el cristianismo. El alumnado aumentó en número y
tiene una importante cantidad de participantes cristianos y también del
exterior que le dan a las clases una tónica diferente y un aprovechamiento
singular.
Por otra parte, hemos procurado iluminar,
aportar aspectos y temas que son generalmente casi desconocidos, de esta manera
podemos difundir un conocimiento muy amplio y específico.
La Cátedra de Judaísmo se ha ido ganando un
lugar en la dinámica de la Universidad Católica. Recuerdo cuando años atrás
hicimos una entrevista conjunta justamente con el entonces Rector Ocaña y
contigo Nisso. ¿Cómo ha ido evolucionando la cátedra?
PG: Efectivamente, la Cátedra se inició
formalmente como tal en el año 2003 con los dos primeros cursos que se realizaron
aquel año, gracias a la visión y liderazgo de dos verdaderos pioneros: el
entonces Rector de la Universidad, P. Antonio Ocaña, y nuestro querido amigo
Nisso Acher, quien dirige esta Cátedra desde sus inicios con sabiduría y
entusiasmo. Él podría contar con más propiedad la evolución de la Cátedra a lo
largo del tiempo, porque yo me vinculé más directamente recién a partir de
2013.
Pero quiero destacar de modo especial que el
año pasado celebramos el Bar Mitzvá, el 13er. ciclo consecutivo de la Cátedra,
lo cual marcó el inicio de su etapa de madurez. Para la Universidad Católica es
un orgullo disponer de esta Cátedra como espacio de formación y especialmente
de mutuo conocimiento y diálogo fraterno entre judíos y cristianos.
N.A: Si, sin duda la Cátedra Permanente de
Judaísmo, ha ganado un espacio en la Universidad Católica. Pero me parece que
su proyección es mayor aún. Creo que se ha consolidado en la opinión pública
judía, en las Instituciones israelitas y también en los centros de estudio de
orientación católica. La prueba de esto último es el ingreso cada año de un
número mayor de participantes vinculados a grupos católicos que entusiastamente
se incorporan y participan activamente.
Con respecto a tu pregunta, cuando comenzamos
este proyecto, tanto el Padre Ocaña como yo no avizorábamos las perspectivas
que podrían sucederse. Era un experimento, una prueba, una voluntad de crear un
nuevo espacio de estudio y conocimiento, un compartido ámbito del que poca
experiencia se tenía. La Cátedra de Judaísmo fue la primera de otras que le
siguieron posteriormente en la Universidad Católica, mas no en el caso de la
judía, ya que años antes existió algo similar en la Facultad de Humanidades y
también recientemente ya se había creado un curso de Talmud en la Universidad
de la República.
Nisso ¿qué te parece a tí la participación de
no judíos en los cursos de la cátedra?
N.A: Este es precisamente uno de los
objetivos. Pensamos que hacer conocer la sabiduría hebrea constituye la razón
de ser del proyecto. Entonces difundirla por igual a judíos y cristianos, es la
manera de celebrar el reconocimiento mutuo de las tantas similitudes, los
tantos lugares en común.El aumento de alumnos no judíos como se observa
claramente este año indica que estamos teniendo éxito en las metas que nos
hemos propuesto.
Es relevante, el interés que despiertan los
diferente asuntos tratados.
A vía de ejemplo, tuvimos la oportunidad de
escuchar a Ianai Silberstein referirse al escritor Amos Oz. Recomendó su obra y
mencionó la no disponibilidad de la publicación en las librerías de Montevideo.
En forma espontánea, se generó una inquietud
general para conseguir el material, que tanto les había interesado. En apenas
semanas los alumnos se habían movilizado para obtenerlo por diversos caminos
como ser Amazon, Buenos Aires, o alguna librería en Montevideo.
Finalmente el libro estuvo a disposición de
casi todos los participantes.
Esto indica no solamente la atención a la
clase sino que muestra una integración importante con las actividades realizadas.
Sin duda es un ejemplo muy ilustrativo… Pedro ¿cómo ves tú el interés de los judíos
mismos? ¿O quizás de entrada el objetivo debía ser que los cristianos se
acerquen, para conocer?
PG: La Cátedra Permanente de Judaísmo integra
el Área Ciencias de la Religión, que a su vez forma parte del Departamento de
Formación Humanística de la Vicerrectoría del Medio Universitario. Uno de los
objetivos de nuestra Área es contribuir al conocimiento de las tres religiones
monoteístas y de las grandes religiones orientales, poniendo de relieve las
coincidencias existentes entre ellas. Desde sus inicios, los cursos de la
Cátedra contaron con una marcada presencia de judíos, pero en los últimos años
ha ido creciendo cada vez más el interés de muchos cristianos en participar de
los cursos. Por supuesto que las puertas de nuestra Cátedra están abiertas para
todas las personas que quieran acercarse. Creo que tanto para judíos como para
cristianos el hecho de poder conocerse y dialogar es sin duda algo muy enriquecedor.
¿Dirían que se nota en la Cátedra misma y su
funcionamiento, la evolución que han tenido las relaciones judeo cristianas en
los últimos años?
N.A: Pienso que somos todos parte de un
proceso muy amplio que se está dando en el mundo. Cristianos y judíos estamos
encontrando caminos comunes. Quedan atrás las reticencias y las suspicacias.
Todos tomamos conciencia que en el mundo contemporáneo está establecido
claramente que nuestras diferencias -que seguro que las hay- no son óbice de un
gran entendimiento , nuestros intereses son muy comunes, los peligros que nos
amenazan también son similares y comunes, nuestra visión del mundo , herencia
directa del tronco abrahámico y de nuestros valores primordiales, nos reúne.
En estas circunstancias, nuestra pequeña
Cátedra es apenas un elemento más de este proceso, de esta nueva forma de ver y
conducirse cristianos y judíos.
PG: Yo creo que la Cátedra misma, desde su
nacimiento, ha sido marcada por el profundo lazo de amistad entre sus
fundadores, el P. Antonio Ocaña y Nisso Acher. En ese sentido, me atrevería a
decir que aquel vínculo de amistad marcó una impronta en la Cátedra y en cada
uno de los cursos que se fueron realizando. De alguna manera, y salvando todas
las distancias, esto me recuerda la amistad entre el Papa Francisco y el Rabino
Skorka. Ambos escribieron el libro «Entre el cielo y la tierra»,
cuando el Papa era aún el Cardenal Bergoglio, y el Rabino escribió el prólogo
del libro «El Jesuita», única biografía del Cardenal publicada antes
de su elección como Papa. En ambos casos, parecería que existe como una clave
para las relaciones judeo-cristiano en el siglo XXI, y es dialogar y hacer
juntos, pero desde el vínculo de la amistad.
¿Algún momento de especial emoción que puedan
compartir conmigo?
N.A: La emoción está presente cada vez que
comienza una clase y cuando termina, el momento del aplauso al docente y luego
escuchar los comentarios cuando se deja el aula. Esto es como la vida misma.
Cada minuto es una emoción.
Hay días fríos, con huelgas, dificultades de
transporte, pero a pesar de todo esto, se ve al comenzar la clase un aula
llena.
Esto es emoción pura y auténtica.
PG: En noviembre de 2014 fuimos con Nisso
Acher a visitar a Monseñor Sturla, para presentarle el trabajo de la Cátedra, y
para invitarlo a inaugurar el Curso 2015, cosa que él aceptó con mucho gusto.
Pero lejos estábamos entonces de sospechar que poco después, el 4 de enero, se
anunciaría su designación como Cardenal de la Iglesia Católica. Monseñor Sturla
fue creado Cardenal por el Papa Francisco en el consistorio del 14 de febrero
de 2015, y el 14 de abril siguiente estaba inaugurando nuestra Cátedra de
Judaísmo. En esa ocasión, afirmó: «Este es uno de los acontecimientos que
nos hablan de lo bueno que es el bajar barreras y tender manos, hacer puentes y
no murallas. Esta actividad de la Universidad Católica del Uruguay tiene esta
característica de ser una mano tendida, un puente trazado». Exactamente
eso es lo que queremos que siga siendo siempre nuestra Cátedra de Judaísmo.
¿Creen que ha habido momentos especiales que
quedarán registrados como especialmente simbólicos?
PG: Sin duda. Por ejemplo la presencia del Arzobispo
Sturla, asistiendo a una clase de su amigo el Supremo Rabino Ben-Tzion Spitz, y
tomando apuntes en primera fila como un alumno más. O también la celebración el
año pasado del Bar Mitzvá de la Cátedra, en la que se realizó un homenaje a la
profesora María Teresa D’Auria. En aquella ocasión, junto con otros judíos y
cristianos presentes, también el Cardenal Sturla y yo entonamos el Salmo 133:
«Hinematovumanaim, shevetajimgamiajad», que la profesora D’Auria nos
había enseñado en sus excelentes clases de Hebreo Bíblico en el entonces
Instituto Teológico del Uruguay. Realmente, «¡Qué bueno, qué dulce es
estar los hermanos todos juntos!».
N.A: Creo que los episodios que comenta Pedro
fueron sin duda muy simbólicos y me asocio a sus palabras.
¿Qué has aprendido tú de los cristianos a
través de la cátedra Nisso?
N.A: Ana, disculpame, pero creo que hay que
formular la pregunta de otra forma. No es lo que yo he aprendido, sino lo que
sigo aprendiendo y lo que espero seguir aprendiendo.
He tenido la posibilidad de vincularme a un
mundo casi desconocido. Uruguay es un país laico, la influencia religiosa
cristiana no es percibida en el ambiente general. Aquí y en los años ya
transcurridos, he podido vislumbrar una gran riqueza espiritual, una concepción
de mundo, un escenario moral de trascendencia. Es una gran aventura adentrarse
en estos caminos y comprobar sus valores y nuestras equivalencias. Espero
continuar por esta senda.
Y tú Pedro ¿qué has aprendido de los judíos?
P.G: Realmente admiro la dedicación al estudio
de muchos judíos que he conocido a partir de mi vinculación más directa con la
Cátedra de Judaísmo. Los cursos 2013 y 2014 se dedicaron a temas de carácter
bíblico. Puedo afirmar que, a partir de aquellos cursos, aprendí a gustar más los
textos bíblicos. Y también aprendí a valorar más mis raíces como cristiano
católico. Para mí ha sido muy importante constatar que judíos y cristianos
podemos dialogar, pero no desde la distancia y los prejuicios, sino desde una
verdadera amistad. Aprendí que el judío tiene que mantener su identidad judía,
y el cristiano católico su identidad católica, pero que estamos llamados a
crecer en el diálogo y en una comprensión cada vez más profunda respecto al
otro.
¿Me equivoco si estimo que esto ha superado las
expectativas de todos?
PG: No, Ana, no te equivocás. San Ignacio de
Loyola, el fundador de los jesuitas, decía: «Actúa como si todo dependiera
de ti, sabiendo que en realidad todo depende de Dios». Nosotros desde la
Cátedra de Judaísmo ponemos de nuestra parte, es cierto, pero yo personalmente
tengo la certeza de que la fecundidad del diálogo entre judíos y cristianos es
un regalo que viene de lo alto y realmente sobrepasa.